Por: Paola Simanca Estrada – 10º grado – Institución Educativa Divino Niño – Vereda Iberia, Codazzi.
Hace ya mucho tiempo, en una hermosa vereda, había un exuberante bosque llamado Verderín, en el cual reinaba la naturaleza en todo su esplendor: árboles gigantes llegaban hasta el cielo formando una cubierta verde que filtraba los rayos del sol y creaba un juego de luz y sombra en todo el paisaje; en especial en el río; la diversidad de plantas y animales inundaba de paz todo el lugar.




