Estando de vacaciones de Semana Santa en Manaure, donde viven mis abuelitas, comenzaron a contarnos historias vividas hace mucho tiempo que quiero compartir con ustedes.
Cuenta la abuela que se conoció con mi abuelo cuando ella tenía 16 años y mi abuelo 18, se enamoraron y se mudaron para una finca llamada Las Virtudes, allí nacieron de uno en uno sus 12 hijos.
Cuenta la abuela que en Las Virtudes sembraban café, lo recogían, lo secaban y lo traían al pueblo donde lo vendían y podían comprar sus alimentos y las cosas que necesitaban.




