Había una vez dos mujeres y una vaca que vivían en una finca en la sierra, pero por amenazas de la guerrilla tuvieron que abandonar su tierra y salir desplazadas con mucha tristeza.
La más joven de las dos mujeres estaba embarazada y siempre guardaba la esperanza de volver a ver a su esposo quien un día salió a trabajar y no regresó. Las dos mujeres salieron dejándolo todo y lo único que lograron llevarse fue la vaca que habían criado desde que era una ternera y la querían mucho, siempre la cuidaban, la alimentaban bien y la consentían hablándole con mucho cariño.










