Érase una vez en una provincia muy apartada, una familia de tres hijos, cuyos padres se dedicaban a las labores del campo.
Una mañana como de costumbre Jacinto el hijo mayor de don Ascanio, ordeñaba las vacas, cuando de repente es sorprendido por una mordedura de serpiente que en la región la llaman “boquidorà” quien le inyecto su potente veneno en el pie derecho.










