26 agosto, 2020

Las canciones inéditas de Leandro Díaz

Leandro Díaz Duarte, el ciego compositor de música vallenata, a quien muchas veces vimos y hasta compartimos con él, en Valledupar o en cualquier otra ciudad del Cesar, La Guajira, de Colombia o del mundo, estaba dotado de una inigualable genialidad para componer sus canciones.

Leandro Díaz Duarte, el ciego compositor de música vallenata, a quien muchas veces vimos y hasta compartimos con él, en Valledupar o en cualquier otra ciudad del Cesar, La Guajira, de Colombia o del mundo, estaba dotado de una inigualable genialidad para componer sus canciones.

A cada una de ellas le imprimía su originalidad, su melodía cadenciosa, atribuida por muchos otros compositores como una magia. Incluso, su hijo Ivo Luis sostiene que su papá tenía una grandeza en su mente y una memoria que la conservó hasta el final de sus días.

Hace unos días hablé con Ivo Luis y durante la charla me volvió a contar pormenores del legendario compositor que le cantó a su ceguera y a las dificultades que vivió desde niño, a la mujer, a la naturaleza, a la vida, etc.

Con él recordé la imaginación tangible de Leandro cuando en su canción “El Verano”, dice: “Las hojas débiles caen con dolor y sobre la tierra les toca rodar…”. En esta frase, sorprende nuevamente cómo descifra la naturaleza.

Aunque me alegró mucho, no me sorprendió la noticia que tenía casi 40 canciones inéditas de su papá. “La mayoría de esas canciones están en ritmo de merengue”, dijo Ivo.

Recordó que su papá nació ciego en una finca que antes llamaban Lagunita, pero se crío en Hato Nuevo. También que los abuelos de Leandro eran músicos y el papá de Leandro (Abel Duarte) tocaba el bombo. Además, a Leandro Díaz, cuando era muchacho le gustaba estar cerca de sus tíos que eran músicos.

También recordó que “una vez me dijo que él admiraba muchos a Chico Bolaño” (quien comercializaba madera), fue quien lo inspiró a hacer canciones y sus primeras composiciones fueron todas merengue.

Se confirma que Leandro era merenguero. “El ritmo que más se tocaba en esa época era la puya, pero chico Bolaño quien era un músico más aventajado fue quien identificó los ritmos, le dio identidad. A Chico, el ritmo que más les gustaba era el merengue”.

Leandro Díaz falleció en Valledupar a sus 85 años, el 22 de junio del 2013. Compuso más de 300 canciones y cuenta su hijo que tiene en su poder casi 40 inéditas. “Hubo un tiempo que me dediqué con él a recordar las canciones, él las cantaba y yo las grababa. Incluso, una vez fuimos a los Pajales, Alto Pino, a la tierra en donde él nació y allí recordó muchas canciones. Una de sus canciones inéditas, merengue, intitulada “Homenaje”, dice:

Yo nací con mi estrella apagada en pleno verano
ya cansado de andar por el mundo encontré un detalle
y a pesar de vivir en tinieblas seguí luchando,
mi deseo de triunfar en la vida fue inevitable
y he logrado superarme, a pesar de mil trabajos.

Recogiendo las últimas huellas de mis amores
pa´ guardarlas en un cofrecito con doble llave
lo que lleva por dentro mi pecho nadie lo sabe
es mejor que ninguno se entere de mis dolores
y que, si el tiempo es que me borre, este sentimiento grande.

Ivo Luis comenzó a desempolvar las canciones inéditas de su papá y se sabe unas 30 historias de las canciones, contadas por Leandro.

Con esa información, Ivo Luis está integrando la música con las historias. Está realizando un segundo proyecto literario musical, que por el momento está parado por la pandemia. “La idea es hacer un segundo trabajo parecido al que ya hice”, concluyó.

Hasta la próxima semana.