OPINIÓN

La relevancia de ‘EL PILÓN’ y otros temas de país

Al revisar con detenimiento el más reciente Panel de Opinión de Cifras y Conceptos, me llamó la atención la importancia de este tipo de ejercicios para comprender no solo cómo se mueve la política en Colombia, sino también cómo evoluciona la manera en que los ciudadanos perciben los medios

Alfredo Jones, columnista de EL PILÓN.

Alfredo Jones, columnista de EL PILÓN.

Por: Alfredo

@el_pilon

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Al revisar con detenimiento el más reciente Panel de Opinión de Cifras y Conceptos, me llamó la atención la importancia de este tipo de ejercicios para comprender no solo cómo se mueve la política en Colombia, sino también cómo evoluciona la manera en que los ciudadanos perciben los medios, se informan y participan en la conversación pública. Las encuestas o procesos de investigación, cuando se hacen con rigor y transparencia, son espejos que nos devuelven una imagen de lo que somos como sociedad en un momento determinado. Y en ese espejo aparecen reflejos que resultan alentadores, preocupantes o, en muchos casos, simplemente reveladores.

De este análisis me interesaron cuatro puntos que considero claves. El primero tiene que ver con lo local, y aquí me parece profundamente significativo que El Pilón aparezca entre los 15 diarios impresos más consultados del país. Esto no es un dato menor ni algo que deba pasar desapercibido: es el resultado del trabajo constante de un equipo que ha demostrado que el periodismo serio sí es posible, incluso en medio de las situaciones económicas y las dificultades que atraviesan los medios de comunicación regionales. Es, además, una señal clara de que los medios impresos no están condenados a desaparecer como muchos anunciaron, sino que todavía tienen un papel relevante en la construcción de opinión y en la vida democrática. Este dato nos invita también a reflexionar sobre la necesidad de seguir apoyando y celebrar lo nuestro, de respaldar a quienes, desde las regiones, hacen un periodismo responsable que contribuye al debate público y fortalece las comunidades.

El segundo aspecto que quiero resaltar, tiene que ver con la seriedad del trabajo realizado por Cifras y Conceptos. Desde mi experiencia en temas de encuestas y procesos de investigación, debo reconocer que la claridad de la ficha técnica del estudio habla por sí sola. No es sorpresa: esta empresa se ha consolidado como un referente en el país precisamente por la rigurosidad con la que construye sus investigaciones, lo cual genera confianza en los resultados. La transparencia en la metodología es lo que permite que los datos no se queden en simples cifras, sino que tengan un valor interpretativo para quienes hacemos lecturas políticas y sociales de la realidad nacional.

El tercer punto que considero digno de atención es la diferencia evidente entre la forma en que los líderes de opinión y la población en general perciben y utilizan los canales de distribución de información. Ese contraste merece un análisis más profundo, quizá incluso una columna aparte.

Las coincidencias entre ambos grupos se limitan a espacios como Facebook, la televisión y TikTok. Sin embargo, los líderes de opinión muestran patrones de consumo distintos en otros segmentos. Este desajuste entre lo que leen, ven y escuchan los “validadores” y lo que consume la ciudadanía abre preguntas fundamentales: ¿cómo se construyen las narrativas públicas?, ¿por qué los mensajes que circulan en ciertos espacios llegan a ser dominantes mientras otros apenas se perciben en círculos más reducidos? Reflexionar sobre estas diferencias nos permite entender mejor las brechas de comunicación y la distancia que muchas veces existe entre lo que opinan los líderes y lo que realmente siente la gente.

Finalmente, el Panel deja sobre la mesa algunos de los principales desafíos políticos de cara a las elecciones de 2026. El primero, quizá el más urgente, es lograr un proceso electoral en paz. La ciudadanía aún carga con las heridas de la violencia y teme que episodios como lo ocurrido con Miguel Uribe Turbay puedan repetirse. El segundo reto es disminuir la polarización, pues la gente está cansada del clima de confrontación permanente en el que se ha convertido la política nacional. Un tercer desafío es la gobernabilidad: los errores de comunicación, los escándalos de corrupción y la constante tensión entre el Legislativo y el Ejecutivo han debilitado al gobierno y desgastado la relación con la ciudadanía. A estos tres puntos se suma un cuarto, que atraviesa todos los anteriores: la necesidad de recuperar la confianza. Después de tantas promesas incumplidas y tantas fracturas con sectores sociales, la gente necesita volver a creer en las instituciones y en la posibilidad de que la política sirva para mejorar sus vidas.

Estos cuatro elementos, la vigencia de lo local, la seriedad en la investigación, las diferencias en los canales de comunicación y los retos políticos que se avecinan; configuran un panorama complejo pero lleno de claves para entender el presente y proyectar el futuro inmediato del país. El Panel de Opinión no se queda en cifras; nos ofrece un mapa de tensiones y oportunidades que, si sabemos leer con atención, puede ayudarnos a comprender mejor hacia dónde vamos como sociedad.

Alfredo Jones Sánchez – @alfredojonessan

Temas tratados
  • EL PILÓN
  • Panel de opinión

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