Lo evidente siempre será la mejor de las pruebas para demostrar algo; en política sí que es una premisa, más aún en materia de Congreso de la República, donde el senador o el representante a la Cámara que se destaca no necesita decirlo permanentemente, toda vez que las evidencias lo delatan para bien o para mal.
En el Cesar, por ejemplo, todos sabemos, sin excepción, cuáles son los congresistas que muestran gestión o los que poco o nada se destacan. Incluso cuál es un verdadero paquete chileno. No se trata de hablar mal de nadie, se trata de decir las cosas por su nombre.
En el departamento del Cesar recientemente el partido Centro Democrático aumentó su votación gracias a sus bases y al trabajo de Claudia Margarita Zuleta Murgas. Aquí la senadora Zuleta Murgas es triunfadora en sentido estricto; contrario a lo que piensan algunos pseudoanalistas de medios de comunicación.
En elecciones anteriores donde encabezaba el presidente Uribe, con listas cerradas y abiertas, nunca antes el Centro Democrático había obtenido 40.752 sufragios. Hoy somos, en cabeza de Claudia Margarita, el mayor aportante de votos proporcionalmente a nuestra población en el Cesar.
De hecho, en toda la Costa Atlántica con un 8.81%, superamos con creces departamentos como Magdalena y Atlántico que tienen senadores activos del Centro Democrático. Para ser más claros, y tratándose de nuestro departamento, mientras los senadores que tienen burocracia de la Gobernación y de las Alcaldías del Cesar, como José Alfredo Gnecco, quien se estancó con los mismos votos, y Didier Lobo, quien a pesar de su contundente votación a nivel nacional disminuyó votos en el Cesar, sacan pecho, Claudia Margarita es quien puede sacar pecho de verdad ya que de fondo y de forma es triunfadora.
De forma, porque a diferencia de otros, ella es verdaderamente cercana al jefe de un partido y a uno de los referentes de la política nacional, como lo es Álvaro Uribe Vélez. Además, en la coyuntura política, tiene candidata a la presidencia de la República propia, como lo es Paloma Valencia, su amiga.
De forma y de fondo, porque mientras otros carecen de verbo y de capacidad de gestión, a la Zuleta Murgas le sobra conocimiento y capacidad de superación. ¡Ya se verá!
El Cesar somos todos, pero también es cierto que ya otros tuvieron la oportunidad de mostrar capacidad y compromiso y poco o nada se conoció de ellos. De hecho y sin pretender ser descortés y mucho menos agredir a nadie, la gestión parlamentaria del senador de la Gobernación del Cesar deja mucho que decir y poco o nada le aporta y le aportó al Cesar.
Se vienen las presidenciales, el escenario perfecto para mostrar jefaturas del orden departamental y municipal y capacidad de sobresalir por el bien del Cesar.
Senadores cesarenses, recién electos, muestren de qué material están hechos, nada de seguir con el perfil bajo y como haciéndose los tontos. Esa actitud es lo que lleva a que los últimos gobiernos nos den trato de plato de segunda mesa.






