MISCELÁNEA
Por Luis Augusto González Pimienta
Las constantes quejas por el pésimo servicio de agua en Valledupar han convertido en letanía lo que fue una plegaria. El descontento de la ciudadanía es total y se halla en la disyuntiva de insistir en las súplicas al Ecce Homo, hoy en su día, o acusar ante los entes de control a los funcionarios y contratistas responsables del hecho.






