JOSÉ M. APONTE MARTÍNEZ
Las tres B a que me voy referir no son los del nombre de la tienda de un Santandereano en cualquier esquina que significan buena, barata y bonita sino buena, barata y bendita y me refiero a la Veneca, a la de pimpina y concretamente a la de La Paz, que desde hace mas de 70 años por decir algo se vende públicamente en las bombas de Cúcuta y Ocaña y mas recientemente en Maicao, Uribía y Riohacha a tres o cuatro mil pesos el galón.
Este es un privilegio adquirido por ser departamentos limítrofes con Venezuela, pero que aquí a pesar de tener esa posición geográfica, no hemos podido conseguir por ser “Hijo de menos mama” o no haber hecho la diligencia en forma eficiente nuestra clase política, siempre de espaldas a la necesidades de los pobres a quienes solo utilizan comprándole el voto cada cuatro años.






