BITÁCORA
Por: Oscar Ariza
Hace más de dos mil años, un hombre revolucionario cambió la historia de la humanidad con su mensaje de amor y esperanza para todos aquellos que creyeran en Él. Dejó sin piso la religiosidad en la que primaba la forma, para mostrar la primacía de Dios sobre el mundo, mostrando que podía amar incluso a sus detractores, perseguidores y verdugos.
Jesús quiere que cambiemos nuestras vidas, no importa las equivocaciones que hayamos tenido, pues no vino al mundo a juzgarnos, sino a salvarnos; por eso espera la renovación de nuestro corazón mediante la obediencia, oración, fe y caridad. Cristo sigue esperando que llenemos nuestra vida de su amor y esperemos en Él la salvación, pues todo lo que nos ofrece está respaldado por el Padre.






