Por: Miguel Ángel Castilla Camargo
miguelcastillac@hotmail.com
Hace mucho rato, el consumo proliferó las mentes hasta dejarlas casi inermes; nuestros compositores, con algunas excepciones, dejaron lo social a un lado.Hasta los pintores cayeron en la manía mercantilista de pintar en serie y por pedido.
¿Al servicio de quién está el arte?






