Desde mí cocina
Por Silvia Betancourt
Si él no hubiera sido arquero, tenga la seguridad que jamás hubiera conocido a Silvia Ciudadana, quien aún no había aprendido a sustraerse a la realidad que limita, pisotea, que escamotea ideales. Para entonces ella vivía en un edificio con cancha de fútbol y desde el balcón del piso 12 donde estaba ubicado su apartamento, tenía una tribuna que ya hubiera querido el médico Ochoa.






