Los registros oficiales indican que el departamento del Cesar es el quinto con mayor número de víctimas por culpa del conflicto armado. Según la Unidad Nacional de Víctimas son cerca de 389.000 los afectados por amenazas, violaciones, desplazamiento y otros vejámenes cometidos por grupos armados. La lista es liderada por Medellín, Bolívar, Sucre y Llanos Orientales.
Esos cesarenses que fueron en algún momento afectados por los paramilitares o las guerrillas, como el Eln y las Farc, aplaudieron ayer el acto final de dejación de armas, realizado en Buenavista, vereda del municipio de Mesetas, Meta. En esa población las Farc dejaron las armas para desaparecer oficialmente como grupo armado y a partir de ahora luchar en la vida política. La ceremonia se inició a las 11:00 de la mañana con la presentación de César López, creador de la ‘escopetarra’, convertida en símbolo de reconciliación y en ejemplo de cómo las armas se trasforman en instrumentos de paz y arte.
El jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, entregó el informe final sobre este proceso de dejación.
“Las Farc han cumplido y entregaron todas sus armas individuales”, señaló Arnault, quien agregó que la seguridad será el paso más importante para la construcción de la paz.











