Aunque nació varón, Kelsi Maireth Polo desde que tiene uso de razón se identifica como una mujer y siente atracción por los hombres. Desde los 11 años jugaba con muñecas, le gustaba el maquillaje, el cabello largo, soñaba con ser reina y asumía posturas propias de niñas. Hoy a la edad de 32 años exhibe con orgullo su tendencia: se viste las 24 horas como mujer y es la presidenta de la Asociación de los Trans en Valledupar.
Ella al igual que los integrantes de la comunidad LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) de Valledupar lucha por la igualdad, respeto y aceptación en la sociedad de su comunidad.
“Muchas veces nos ven como un cero a la izquierda y no es así, somos personas que valemos mucho, que tenemos el mismo potencial que aquellos que se aceptaron como hombres o mujeres”, relató Kelsi y aseguró que en la región Caribe se ha encontrado con personas que la rechazan o la miran mal, actitud que no la menoscaba, puesto que vive bajo la máxima de que ‘”nadie es ‘monedita de oro’ para caerle bien a todos”. Es consciente que esto hace parte de una lucha de tiempo, donde poco a poco se ganan los espacios.
“Existen oportunidades que nos catalogan como enfermas mentales o ninfómanas; eso nos ofende, nosotras no somos ni lo uno ni lo otro. Hay quienes creen que el mayor índice de transmisión sexual lo ‘abanderan’ los homosexuales, eso lo recibimos como una discriminación, pues es falso”, manifestó, al precisar que después que la familia lo acepte tal y cual como es, lo demás es lo de menos.











