Las agremiaciones de palmicultores del Cesar continúan en la lucha para frenar la pudrición del cogollo, una enfermedad que amenaza a los cultivos de palma de aceite.
Según las cifras oficiales, en el Cesar hay más de 77.869 hectáreas de palma de aceite sembradas, convirtiéndose en el principal cultivo, y solo por detrás de la ganadería en uso de la tierra.
La alerta fitosanitaria se generó dado el rápido aumento de casos de pudrición del cogollo que, en menos de seis meses, comprendidos entre julio de 2022 y enero de 2023, registró un incremento de 143.000 casos en el Cesar.











