La ciudad fue fundada dos veces. Primero como pueblo de españoles en 1544, y luego como ciudad en 1550 con el nombre de Ciudad de los Reyes.
Las normas sobre fundación de las ciudades en el periodo colonial español, del ingeniero Ovando y las doce leyes de Alfonso el Sabio, daban recomendaciones que debían cumplirse al fundar una ciudad o un pueblo.
Entre otras, el pueblo debería ser fundado cerca a una fuente de agua para el abastecimiento, pero, además, que hubiera un monte que proporcionara leña, unos terrenos para siembra de hortalizas y frutales, y unas sabanas comunales para que pasteara el ganado libremente.
Además se debían dejar 500 metros libres a la redonda, partiendo de la puerta de la iglesia, en forma circular, para que sirvieran como ejidos de la ciudad; debía hacerse repartición de solares a los nuevos vecinos, fijar el lugar donde se construirían la iglesia, la cárcel y el ayuntamiento o casa consistorial (hoy Concejo), y la alcaldía, una urbana y otra pedánea o rural.
Fundación de octubre
El gobernador de Santa Marta, el adelantado y capitán Alonso Luis de Lugo, ordena al capitán Francisco Salguero, cuyo apellido significa Sauce (árbol) en el idioma Gallego-Portugués, que funde un pueblo de españoles a orillas del río Guatapurí en el valle de los Pacabueyes.











