El protagonista de esta historia accedió a contarnos su caso si cambiábamos su nombre. De ahora en adelante se llamará Robert Martínez*.
En julio de 2024, Robert Martínez tomó un bus desde la Terminal de Valledupar que lo llevaría hasta Bogotá. De allí tomó un vuelo directo a Cancún, en México, donde, según las promesas, lo recibiría un coyote que lo acompañaría a cruzar la frontera y llegar a los Estados Unidos para cumplir el sueño americano.
Sin embargo, la realidad es más cruel de lo que aseguran los promotores del viaje. Al llegar a Cancún, funcionarios de Migración le impidieron viajar a Ciudad de México durante varias horas. Tuvo que reprogramar su vuelo y comprar clase ejecutiva.











