“Buenos días comunidad, soy Juan Sebastián, tengo 16 años y a los 12 empecé a consumir”. Con este saludo que cada adolescente y joven adapta con su nombre propio, edad y tiempo de consumo de drogas empieza la interacción entre quienes se están recuperando de su adicción en el Centro de Atención para el Drogadicto ‘Hombres de Bien’, donde a través de terapias en las áreas de psiquiatría, psicología, trabajo social, acercamiento a Dios y diversas actividades físicas decenas de hombres tratan de dejar atrás su oscuro pasado en el consumo de alucinógenos.
Para Juan Sebastián no existió un factor determinante para empezar su andadura en el consumo y según él “una persona cuando quiere consumir no es por los problemas”. Sin embargo, reconoció que esa práctica si es desencadenante de muchas situaciones que se presentan sobre todo al interior del hogar de un adicto y sobre esto aseguró que: “Cuando empezó el consumo todo en la casa empezó a relacionarse con eso. Siento que esa vaina es espiritual, porque esos son unos demonios, no te atacan a ti, atacan a tu familia”.
Y es precisamente la familia el núcleo que se convierte en determinante a la hora de vivir dicha experiencia y también al momento de tratar de superarla.











