La jovialidad de su rostro es contagiosa. A medida que narra su historia, en la que no esperaba librar de una manera tan implacable una batalla tras otra, su semblante denota de manera simultánea tristeza y júbilo. El primer sentimiento al recordar que sintió en un principio que su vida caía al abismo, y el segundo, al saberse dueña de una voluntad inconmensurable que le permitió superar la dura prueba.
Isabel Josefa Maestre García, es una de las tantas mujeres a quien le fue diagnosticado cáncer de seno en Valledupar y que hoy puede dar testimonio de que es una enfermedad que se puede curar. La mujer de 64 años recibió el dictamen médico a principios del 2015 y en estos momentos se encuentra en recuperación, al haber sido sometida a una mastectomía parcial en la que le extrajeron 12 ganglios.
Confiada en que ha superado lo más difícil, Isabel contó que la enfermedad pudo avanzar en su cuerpo debido a que nunca sintió molestias directas en sus senos.
“Yo me sentía algo en la vagina. Me hicieron todos los exámenes, yo decía para mí que tenía cáncer y solicité que me hicieran una biopsia pero todo salió negativo. Como cada año solicité al médico que me ordenara la mamografía y me salió una bolita. Pero a mí no me dolía nada”, contó.
Acudió al galeno quien ordenó realizarle los exámenes que arrojaron como resultado cáncer de seno, por las características que se veían en las imágenes diagnósticas.











