Un 28 de enero del año 2000, el corregimiento de Santa Cecilia, municipio de Astrea, fue sometido a un episodio terrorífico que estremeció e irrumpió la vida de sus habitantes.
La presencia de un grupo de paramilitares del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, aquella tarde de hace 22 años, sembró terror, miedo e incertidumbre.
Los lamentos de las víctimas se oyen cuando los sobrevivientes rememoran el irracional accionar de unos individuos, que además de ajusticiar a varios pobladores, también robaron, abusaron e incendiaron la humilde población.











