La técnica en caja registradora Yamile Brito Delgado, de 42 años, salió de su casa como todos los días para ir a su trabajo en Bogotá. Así lo había anunciado. Pero nunca llegó. Horas después su cuerpo sin vida, semidesnudo y en medio de un charco de sangre fue encontrado en una vivienda del barrio La Gaitana de la localidad de Suba, al noroccidente de la ciudad capital.
Una habitante cercana al inmueble escuchó un grito y aunque alertó por teléfono al cuadrante de Policía, no llegó. Solo una llamada del mismo asesino, que intrépido contactó a una prima de la muerta, confirmó la tragedia a la familia Brito.
“Ya logré lo que quería, ya la maté”, dijo Darío Aguirre Castañeda desde el otro lado de la línea del celular de su propia víctima.











