La ingeniería es una profesión cargada de lógica, números y llamada a dar soluciones, afirma Elkin Sepúlveda, persona en reincorporación que desde hace 3 años y medio decidió empezar a estudiar ingeniería de sistemas en la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior (CUN).
Un pequeño escritorio al lado de su cama, un computador con algunas teclas defectuosas y una silla de oficina, conforman el lugar de estudio donde ha pasado largas jornadas aprendiendo sobre programación, redes, internet y computación.
“Al comienzo uno de los mayores retos fue aprender a manejar las plataformas y la responsabilidad propia. Las carreras virtuales requieren que las personas investiguen por sí mismas”, cuenta. Se refiere a esa preparación personal y profesional que va más allá de las notas. A eso le dedica la mayor parte de su tiempo.











