16 junio, 2019

Golpe social: violencia de pareja aumenta en Valledupar

Según el último informe del Instituto de Medicina Legal, de enero a abril, en la ciudad, han atendido 158 casos de violencia de pareja, 22 casos más que el año anterior, en ese mismo periodo.

De enero a abril del 2019, Medicinal Legal en Valledupar atendió 158 casos por este tipo de violencia. 

Foto: Joaquín Ramírez

Era una noche del nueve de marzo de este año cuando la algarabía de una mujer proveniente de una vivienda alteró la calma de los moradores de la calle 18 bis con carrera 35 del barrio La Victoria, suroccidente de Valledupar. Se trataba de una femenina de 27 años, quien era atacada por su excompañero sentimental.

El informe de las autoridades en ese entonces indicó que la afectada protagonizó una discusión con su expareja Deimer Remón Orozco, de 28 años, que pasó a la agresión física.

La patrulla policial del cuadrante, que realizaba su actividad preventiva por el popular sector, fue alertada por la comunidad de las voces de auxilio y al llegar al sitio encontraron al hombre agrediendo con una navaja a la mujer, por lo que de manera inmediata los uniformados reducen al individuo y verifican el estado de ella.

La joven recibió múltiples heridas en ambos brazos, tórax y espalda, por lo cual es remitida inmediatamente al centro de salud del CDV y posteriormente, por la complejidad de las heridas, al hospital Rosario Pumarejo, sitio del que salió al día siguiente.

Pese a lo amargo que pueda sonar ahora, las autoridades en ese entonces señalaron que era “un caso típico de violencia de pareja”, a lo que se suma que este medio de comunicación conoció que no era la primera vez que la pareja protagonizaba similares escenas y que en esa oportunidad ocurrió porque la mujer se negó a seguir la relación con su agresor, quien fue capturado.

A Deimer Remón Orozco la Fiscalía lo acusó del delito de feminicidio en calidad de tentativa. No aceptó los cargos. No obstante fue enviado a prisión por el Juzgado Segundo Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías, en el marco de las audiencias de legalización de captura, imputación de cargos e imposición de medida de aseguramiento.

LA FRECUENCIA

Historias como la de esta mujer están registradas dentro de los 158 casos de violencia de pareja que desde enero hasta abril del 2019 ha atendido el Instituto de Medicina Legal en Valledupar, cifra que representa un aumento de 22 casos más que el año anterior, en comparación con el mismo periodo, donde se presentaron 136 sucesos.

REFERENCIA

La entidad forense informa en su análisis que las agresiones de pareja en la capital del Cesar son las más comunes entre los parámetros de la violencia intrafamiliar, porque en cifras está por encima de la violencia a niños, niñas o adolescentes, las cuales presentaron nueve sucesos, además de la violencia al adulto mayor con un solo acontecimiento y entro otros familiares, que solo lleva 43 casos atendidos.
Pese a que la cifra muestra un problema social, las acciones registradas podrían ser más si se tiene en cuenta que no todos los afectados denuncian a su pareja.

Con estas estadísticas la ciudad de los Santos Reyes se ubica como la cuarta ciudad del Caribe que más registros tiene de violencia de pareja, después de capitales como Barranquilla, que tiene 412 casos, Cartagena con 327 y Santa Marta con 200.

En la región, las ciudades con menos registros son Sincelejo con 99 acontecimientos, Montería con 77 y Riohacha con 50.
Los especialistas creen que este fenómeno no cesa por varios aspectos del contexto social como el machismo, los celos, el querer tener poder sobre el prójimo.

“La violencia de pareja se inicia en el marco de la violencia intrafamiliar, ese es su escenario principal, por lo general es el hombre el que cree tener poder, control y posición en la relación de pareja. Todo inicia con las palabras de descalificación, las humillaciones, las ofensas y palabras negativas, al darle entender a la otra persona que no vale nada”, manifestó María Eugenia Sarmiento, psicóloga clínica, magister en psiconeurosiquiatría y rehabilitación.

Explicó, también esta experta, que las secuelas de la violencia entre la mujer y el hombre no son iguales, puesto que las mujeres tienden a ser más solidarias.

PAPEL DE LAS AUTORIDADES

La Alcaldía mediante su oficina de Gestión Social trabaja con varias técnicas para sensibilizar a la población vallenata de los riesgos que acarrea la violencia de pareja, debido a que este es el primer paso para que se originen otros problemas como homicidios y feminicidios.

En el tema realizan el abordaje desde dos líneas: una que contempla la política pública de familia y la otra está relacionada con las acciones contempladas en la política pública de mujer y equidad de género.

“En las políticas públicas de familia nosotros hacemos prevención a través del fortalecimiento de los lazos afectivos entre las parejas, para eso hacemos acciones como encuentros de pareja, de familia, sensibilización casa a casa con gestores y se establecer secciones grupales para emitir diseño de plan de vida familiar y dentro de esa sensibilización se enseña los procesos de comunicación de relación y todo lo que tiene que ver con convivencia de pareja dentro del hogar”, señaló Jaider Rincones, jefe de Gestión Social.

LAS MUJERES TAMBIÉN PEGAN

Los hombres también son víctimas en la violencia de pareja. Según Medicina Legal, a nivel nacional 5.874 masculinos fueron objetos de valoraciones por esta causa, aunque siguen las mujeres como las más vulneradas con 18.076 casos.

REFERENCIA

“En el tema de mujeres se hace sensibilizaciones para enseñar a las que son víctima de este flagelo, porque las estadísticas muestran que son ellas las más afectadas en gran porcentaje, entonces les enseñamos toda la ruta de atención”, dijo Jaider Rincones.

Una de las causas por las que este problema en su mayoría tiene como víctimas a las mujeres se debe, según estudios, a la violencia del patriarcado por parte de algunos hombres que quieren tener dominio de todo.

“Esa violencia patriarcal está relacionada cuando el hombre cree que tiene control sobre todo, que la pareja no estudie, no visite a la familia, que no se vista de tal manera, que no se maquille: es coartar la libertad”, puntualizó la psicóloga clínica María Eugenia Sarmiento.

LAS LEYES

En Colombia este fenómeno, que hace parte de los tipos de violencia intrafamiliar, está penalizado.

El Artículo 229 del Código Penal Colombiano indica que el que maltrate física o psicológicamente a cualquier miembro de su núcleo familiar incurrirá, siempre que la conducta no constituya delito sancionado con pena mayor, en prisión de cuatro a ocho años.

Asimismo establece que si la conducta recae sobre un menor, una mujer, una persona mayor de 65 años o que se encuentre en estado de indefensión, la pena aumentaría.

Si la violencia de pareja es de mayor impacto, los agresores, dependiendo de la tipicidad de la conducta, podrían incurrir en otros delitos como intento de homicidio o feminicidio.

Por Marllelys Salinas M. / EL PILÓN
marllelys.salinas@elpilon.com.co