Al transitar por las calles y glorietas de Valledupar es común encontrarse una variedad de esculturas que rinden homenaje a las personas que aportaron, de alguna manera, a la construcción de lo que es actualmente la ciudad, ya sea con contribuciones a la cultura, a la política, o cualquier otro aspecto. Sin embargo, no todas se encuentran en buen estado; otras, en el peor de los casos, están a la deriva.
Es el caso de un monumento a Alfonso López Michelsen, escultura que fue retirada de la glorieta de la avenida Hurtado para instalar allí la estatua de la Pilonera Mayor, debido a que en el sitio siempre se dijo que se colocaría una imagen que le hiciera honor a la ‘Cacica’ Consuelo Araújo Noguera; pero en el año 2007, Ciro Pupo Castro, decidió lo contrario y colocó a Michelsen. A raíz de eso surgió toda una problemática que terminó con el busto de Michelsen en un parqueadero, donde aún permanece, bajo el sol y la lluvia, hace más de 10 años.
Recordar esto ha causado indignación en los vallenatos, ya que representa un claro detrimento del patrimonio público y cultural de la ciudad, además, según el escultor Walter Arland, el precio de la obra, debido al tamaño e insumos que se requirieron para hacerla, pudo haber costado más de 80 o 100 millones de pesos. A pesar de su costo, el estado de la obra es precario, debido a que está agrietada, abandonada y deteriorada; daños que fueron corroborados por el diario EL PILÓN.









