El golpe de bolsillo es el que duele y las fotomultas pondrán a reflexionar a más de un empresario de las 160 mil motos que circulan en Valledupar, toda vez que la sanción recaerá sobre el propietario del vehículo, lo que implica que el conductor de la moto sea responsable, valore la vida, obre con prudencia y se abstenga de pasar el semáforo en rojo, lo que en criterio de la secretaria de Tránsito municipal, Maríanela Guillén, es la infracción que ocasiona más siniestro vial, en detrimento de la estabilidad económica informal, y lo que es peor, el desenlace fatal que acarrea.
“El que consuetudinariamente se arriesga a situaciones peligrosas, terminará por sucumbir en ellas”, sentencia que alude a quienes irrespetan las señales de tránsito, pero no basta con socializar e imponer comparendos pedagógicos, porque demostrado está que autoridad sin fuerza no vale, y la premisa debe ser transparencia, legalidad y efectividad de las fotomultas para salvar vidas y bajar la accidentalidad.
La advertencia surge con la socialización de los 15 Sistemas Automáticos, Semiautomáticos y otros medios tecnológicos que apuntan a la detección de infracciones, SAST, conocidos popularmente como cámaras de fotomultas, para corregir el caos que subyace en la movilidad, labor que se refuerza documentando cada mototaxi a través del cruce de información con apoyo de la Cámara de Comercio y la Sijín.
De acuerdo con la Resolución 225 de 2025 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, las cámaras fotomultas diseñadas y proyectadas para ser instaladas en ocho puntos del casco urbano y la vía nacional hacia Valencia de Jesús, estarían operando a finales de octubre.
Sobre la instalación de estos sistemas tecnológicos, la sectorial de Tránsito municipal aseguró que los dispositivos tienen como propósito evitar siniestros viales, mejorar la movilidad en puntos neurálgicos de la ciudad y promover el cumplimiento de las normas de tránsito, proyecto que cuenta con el aval de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y con todo el acompañamiento técnico para su correcto funcionamiento.
Omitir el Soat y la revisión técnico-mecánica, no portar el casco de uso reglamentario para los motociclistas, estacionar en zonas prohibidas o sobrepasar el límite de velocidad son infracciones fáciles de detectar con las nuevas herramientas tecnológicas, multas que se reflejarán cuando se vayan a realizar transacciones como venta y traspaso del vehículo, entre otros trámites.
La resolución emitida por la Agencia Nacional de Seguridad Vial establece nueve conductas sancionables que oscilan entre los 500.000 y 1.045.000 pesos, por infracciones que van desde estacionar en lugares prohibidos, conducir motocicletas sin cumplir las normas del Código Nacional de Tránsito, exceder los límites de velocidad o desacatar las señales y requerimientos de los agentes de tránsito.
Ese mismo rango de multas se impondrán por conducir sin los seguros obligatorios, incluida la inmovilización de la motocicleta, sanción que alcanzará a quienes transiten en sentido contrario al estipulado para la vía, calzada o carril o que conduzcan sobre aceras, plazas, vías peatonales, separadores, zonas verdes o carriles especiales para vehículos no motorizados.
“La seguridad vial es un negocio, pero sin entramados”, consigna de la titular de tránsito, anticipando que ampliará la cobertura de semáforos y cámaras fotomultas, y priorizando el cruce de la muerte que implica ingresar a la Universidad Popular del Cesar, sede Sabanas. “No permitiremos comparendos inexistentes u otras prácticas de corrupción porque sería una catástrofe”, replicó la hija de Joaco Guillén.
Por Miguel Aroca Yepes.







