En el 2013 fue adjudicado el contrato para la remodelación del Estadio Armando Maestre Pavajeau al Consorcio GMP Construcciones y Grupo Capitol por un valor de $33.345 millones. Luego, con la adición de $16.671 millones, la inversión total fue de $50.016 millones.
El 28 de febrero de 2014 inició la obra con un plazo contractual de 18 meses, que nunca se cumplió, porque 91 meses después la obra no ha sido entregada y está bajo serios cuestionamientos. Entre otras cosas, en diciembre de 2018, el contrato fue liquidado dado al incumplimiento del contratista. Por eso, nueve años después de su aprobación, el avance de ejecución física es de 96.12 %y la ejecución financiera del 98.48 %.
La obra estuvo condenada desde el inicio, según la Contraloría. Prueba de ello es que se dieron 18 modificaciones de mayores y menores cantidades de obra dentro del desarrollo del contrato, “evidenciándose deficiencias en la planeación de la obra”.











