Cada día es más crítica la crisis por el servicio de agua potable en los municipios del Cesar. Las comunidades se “mueren” de sed, mientras algunos alcaldes y la gobernadora priorizan el cemento y el ladrillo como su epicentro de inversiones, dejando a la deriva a miles de cesarenses que claman por una gota de agua.
No hay que caminar tan lejos. En Valledupar, en varios barrios de las comuna tres y cuatro hay serios problemas en el flujo de agua potable, hay deficiencia en el servicio.
En barrios de Codazzi el agua llega cada tres y cuatro días. Los habitantes más afectados están en los barrios Galán, Primero de Mayo, Obrero, El Centro, Juguete, entre otros.
Mientras tanto, en Manaure piden la pronta intervención de la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía y Procuraduría para que solucionen la falta del servicio de agua potable en varios sectores.
En un hecho insólito, el alcalde Juan Carlos Araújo dijo en EL PILÓN que: “Nosotros recibimos una obra que fue del gobierno saliente, dejaron un contratista para la optimización del acueducto urbano y esa obra ha traído unas consecuencias nefastas porque comenzaron al revés, la obra debió haber comenzado por la parte de abajo porque Manaure es un pueblo que tiene un desnivel bastante significativo, más o menos de 120 metros, entonces, aquí el agua corre por gravedad y abajo es donde está el mayor consumo”.
Como ya lo dije, lo de Codazzi es muy preocupante y más ahora que el pueblo se convierte en anfitrión del equipo de fútbol profesional femenino. El presidente de la DIMAYOR, Fernando Jaramillo, dijo a los periodistas que la sede de Codazzi incorpora un paso importante para descentralizar fútbol femenino profesional en Colombia.
Tiene el alcalde Hernán Baquero la obligación de orientar todos los recursos económicos para que el pueblo no se quede sin agua potable. Que el servicio sea permanente y no tan interrumpido. Ahora más que nunca se deben priorizar las obras y no dejar escapar esta gran oportunidad del futbol profesional en un pueblo que ha sido ejemplo de pundonor deportivo de varios de sus habitantes como “El Papi” Celedón, Jaime Alvarado “El Cocora”, Jaime Oliveros, Juan Arzuaga, “Perolito”, Jorge Plata Fernández, Hernán Hernández ‘El Patón’, Otoniel Mieles, Javier Araújo y Lucho Correa, entre otros.
Pero el compromiso también debe ser de la gobernadora Elvia Milena Sanjuán, para que los recursos no sigan entre concretos, de obras que cuestan miles de millones de pesos y son de controvertido uso y oficio, nunca terminan, nunca las entregan a satisfacción.
Ya es hora -después de dos décadas- que el gobernador (bajo la sombra: Luis Alberto Monsalvo) cumpla con lo prometido en su primera campaña a la Gobernación, que iba a acabar con la “ley totumo” en el Cesar.
Se recuerda que Monsalvo prometió agua potable para todo el Cesar, acabando el sufrimiento de las familias por el preciado líquido, pero sus palabras quedaron en el aire, como quedan hasta hoy las promesas por el agua en San Diego, el pueblo de la gobernadora que se muere de sed. Los habitantes ven el preciado líquido cada semana.
Mis consejeros periodísticos Tíochiro y Tíonan recuerdan aquella frase tan esperanzadora del entonces candidato (primera campaña) a la Gobernación del Cesar.
Padres, hijos, ancianos y jóvenes recorren a diario las calles de sus pueblos con sus vasijas de totumo buscando agua para beber y para sus actividades diarias, mientras que en “Aguas del Cesar” los miles de millones de pesos de su presupuesto no se ven. Es el tiempo de cumplir, el Cesar sin ‘totuma’. Hasta la próxima semana. tiochiro@hotmail.com.
Por: Aquilino Cotes Zuleta.







