Desde el inicio de la campaña por la Alcaldía de Curumaní, Henry Chacón figuró como el candidato a vencer. Por eso, en su contra se dijeron muchas cosas. EL PILÓN conversó con él, ahora como alcalde electo, sobre esas acusaciones, pero principalmente sobre los proyectos que tiene para desarrollar en sus cuatro años de mandato.
Curumaní ha cambiado mucho desde la última vez que fue alcalde.
Ha crecido de forma acelerada, también por la población migrante que ha llegado. Hoy la necesidad de ellos es la necesidad de todos los habitantes de Curumaní. Necesidad de vivienda, razonamientos de agua en la cabecera municipal, algunos corregimientos sin agua; vías en mal estado para el sector productivo.
Hay desafíos por resolver. En Curumaní el servicio de agua es irregular por el racionamiento de agua.
El tema del racionamiento del agua es producto de varios factores. Primero, el derroche del agua en muchos hogares; esos barrios que fueron invasiones deben ser normalizados para poder llevar la tubería. Con esta tubería se controlarán las pérdidas de agua. También necesitamos empezar una campaña agresiva con micromedidores en los sectores donde la gente derrocha el agua porque llega el recibo pero no cuenta todo. En cambio cuando se regula las personas aprenden a cuidar el agua.











