Los nervios eran el enemigo más fuerte para Álvaro López Carrillo. Ninguno de los otros 20 reyes concursantes le preocupaba tanto al rey vallenato 1992 como la idea de no tener serenidad en la tarima.
Para bajarle el ánimo a sus emociones, el hijo del quinto rey vallenato (Miguel López) se basó en la confianza y largas horas de ensayos a nivel personal. Desde enero arrancó el proceso de mentalizarse que iba a competir y debía poner todo de su parte para darle la primera corona en modalidad rey de reyes a la dinastía López. Así fue como Álvaro llegó a inscribirse junto a Widinson Arias (caja) y Ricardo Vega (guacharaca y canto).
‘Alvarito’ oficializó su participación el 4 de abril, acompañado por su padre Miguel López en las instalaciones del Festival de la Leyenda Vallenata.











