Conversé con el escritor Luis Mario Araújo Becerra sobre su último libro ‘Las miradas a la guerra’, una narración que oscila entre la novela, el cuento, la poesía, el ensayo y la crónica. Luis Mario forja con esta obra un laberinto donde cada lector podrá hallar o abrir su propia salida. Hace del horror un tema transversal, pero también explora la condición humana y dialoga con diferentes expresiones artísticas. Nos invita a tener múltiples miradas sobre la realidad, a reinventarnos en cada movimiento y a comprender que el infinito no es inalcanzable. Sí, porque somos personajes que podemos trasmutar en otro y el alma de cada individuo contiene a la humanidad entera.
¿’Las miradas de la guerra’ es una novela, un ensayo, un libro de cuentos o una crónica?
O ejercicios de poesía en prosa o una especie de memoria. Podría uno preguntarse si encaja en muchas otras categorías. Pero me parece que esa respuesta no me corresponde, sino que deben darla los lectores. Pienso que la clasificación de los textos en géneros tradicionales como novela, cuento, etc., se encuentra superada. En cierta ocasión, el escritor Pedro Badrán me dijo que “hoy en día debemos hablar de libro”. Más que una novela o un poemario; uno escribe “libros”. Ya cómo lo reciba el lector o cómo lo clasifique la crítica es otra cosa. ‘Las ciudades invisibles’, de Calvino, o ‘Perder teorías’ de Vila-Matas, ‘Los cuentos de Juana’, de Cepeda Samudio, ¿a qué género literario pertenecen? No lo sé. Lo que sí puedo decir, sin duda, es que son maravillosos “libros”. Cada uno debe encontrar la forma (formato, género, estructura) para decir lo que necesita decir, así esa forma no sea la tradicional o vaya más allá de los dogmas. Entonces, ‘Las miradas’ es un libro que viaja por tiempos y escenarios para indagar sobre algunas facetas de la condición humana y del arte. Es una propuesta para que cada lector construya su propio libro en la medida en que lo lee. Por eso no hay una “mirada” a la guerra, sino múltiples “miradas”.











