Como senador, ¿qué recomienda al presidente Iván Duque frente al inmenso desafío social que enfrenta como presidente?
La posición que asumiría un buen padre de familia con un hijo que está en crisis. Un buen padre hace dos cosas: abre su corazón para escuchar los problemas, que son muchos. La gente salió a expresar su dolor, a expresar su angustia frente a la crisis, la quiebra y el desempleo. Que escuche a los estudiantes, a los deudores del Icetex que no tienen cómo pagar esa deuda, a los estudiantes idealistas pero que sienten que no tienen futuro, que los escuche.
Pero por otro lado, como haría un buen padre de familia que trace una línea roja, y esa línea roja en el país consiste en que las ciudades y las regiones no pueden ser bloqueadas, es decir, no pueden ser secuestradas como está pasando en el suroccidente del país. Porque estamos enfrentando tres fenómenos distintos: el primero y más importante, marchas masivas de personas desesperanzadas, de personas que perdieron la fe y la ilusión de salir adelante, hay que escucharlos y ayudarlos.











