Con la sencillez, frescura y espontaneidad que siempre lo han caracterizado, Carlos Vives se refirió sobre los cambios que ha tenido la música de la caja, guacharaca y acordeón, así como del aporte que hizo Diomedes Díaz en este género musical.
“Nací con los vallenatos folclóricos, aquellos que no se grababan, que nacían en las parrandas, después me tocó una era radial. Para mí desde ahí comienza una proyección del vallenato, ya no folclor, sino una proyección folclórica”, aseveró el artista samario.
Para Vives, el momento más rocanrolero del vallenato surgió con personajes como Diomedes, catalogándolo como una especie de Elvis Presley, no sólo por su forma de vestir, sino por su actitud rebelde, indicando que “fue allí cuando inició la “primera nueva ola”, luego surgió el Binomio de Oro; desde allí los músicos se ciñeron a estos patrones musicales. Hoy se siguen utilizando aquellos arreglos, incluso de las guitarras más tradicionales. Silvestre y los músicos que precedieron le deben gran parte de su grandeza a Diomedes”.






