En el Congreso Nacional de Ganaderos, cuyo eslogan fue ‘Ganadería colombiana: La fuerza de las regiones’, realizada en días pasados en la ciudad de Santa Marta, Óscar Daza Laverde fue reelegido como miembro principal de la Junta directiva de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, en representación del Cesar.
Daza Laverde es economista, estudió en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en Bogotá, tiene 63 años. Es especialista en análisis financiero, se dedicó a través de los años, a ser un agricultor más, un empresario del campo. Se dedicó a la siembra de arroz y algodón.
La reelección, según el ganadero, se logró gracias al apoyo de los diferentes comités que existen en el Cesar. En dicho evento hizo presencia el presidente Juan Manuel Santos, varios ministros y otros tantos miembros del alto gobierno.
Pero, ¿cuál es la gestión de Daza Laverde en Fedegán y qué visiona para la entidad? EL PILÓN habló con él.
EL PILÓN: ¿Qué hace la Junta Directiva y cuántos miembros son?
Óscar Daza Laverde: La Junta Directiva la conforman 22 miembros: 11 principales y 11 suplentes. Dictamos la política gremial, orientamos cuáles son los planes y programas que podemos desarrollar a través de los recursos que genera la Federación, que es una entidad que hoy día tiene un presupuesto alrededor de 65 mil millones de pesos anuales de recursos propios y un patrimonio de 30 mil millones de pesos, es una empresa que genera bienestar para los ganaderos. La junta también administra el Fondo Nacional del Ganado y a través de los programas atendemos a los ganaderos de todo el país.
E.P: ¿Cómo está el sector ganadero en este departamento?
ODL: El sector ganadero en el Cesar y en el país tiene las mismas dificultades, nosotros lo vimos ahora en el congreso que acaba de pasar, donde el eslogan era ‘La ganadería de Colombia con énfasis en las regiones’, que son el motor de la Federación, atender las regiones es nuestro fin. En los problemas del Cesar el más coyuntural es el de mercadeo, nosotros no tenemos unos canales de mercadeo expeditos de tal manera que el ganadero se vea beneficiado como debe ser. Hoy día, por ejemplo, de la cadena cárnica, el producir un novillo hasta el consumidor final, de ese precio sólo estamos recibiendo el 47%, el resto se queda en los intermediarios y en el vendedor final, algo que no es equitativo.






