Iván Villazón no sabe a quién contarle sus penas y alegrías, intenta hacerlo solo para Jesucristo, porque desea explicarle cómo atravesó el camino de su existencia.
Venía de recibir críticas por ‘En señal de victoria’, su anterior producción, que a juicio de los conocedores y villazonistas (como se denominan sus seguidores) tenía muchos vacíos; canciones, estilo y sonido fueron reprochados.
Con la frente en alto, ‘El Cantor de Cantores’ asumió los reproches. Para corregir agregó a su show luces, humo e imágenes a través de pantallas LED y así dar dinamismo a sus presentaciones, después, confió en Saúl Lallemand en la preproducción y los arreglos para un nuevo disco, finalmente, confió en Javier Mugno, grabador y mezclador de música vallenata.






