Una de las voces líderes del Cesar en materia de competitividad es Luis Mendoza Sierra. Periodista de profesión, fue jefe de la Oficina de Planeación del departamento del Cesar hasta el mes de noviembre, y presidente de la Comisión de Competitividad, justo cuando se formuló el Plan Estratégico de Competitividad del Cesar.
A propósito de su salida de la Oficina de Planeación, dialogó con EL PILÓN sobre los desafíos en materia de competitividad del Cesar, tradicionalmente rezagado en los índices nacionales. También habló sobre la responsabilidad urgente, tanto del sector público como privado, de mejorar la calidad de vida de los cesarenses.
Estuvo once meses en la Oficina de Planeación en un año donde todos parecíamos actuar bajo urgencia resolviendo los problemas del día a día. ¿Cómo fue ese trabajo?
Desde un comienzo he coincidido con los analistas de que no hay nada nuevo, sino que se ha desnudado, exacerbado lo que ya sabíamos que estaba. ¿Qué es eso? Pobreza, analfabetismo, desigualdad, desempleo. Cosas latentes que la coyuntura hizo visible. Eso ya estaba. Es más, por ejemplo, el Plan de Desarrollo del Cesar permitió desarrollar proyectos para combatir las consecuencias de la pandemia porque todo estaba. Tuvimos los mismos problemas, pero acrecentados.











