En el barrio Divino Niño de Valledupar las cosas han cambiado y es que los niños y jóvenes empiezan a ver el fútbol ya no como un deporte, sino como una forma de salir a hacerle el quite a las cosas malas.
Este pensamiento lo ha abanderado el entrenador Ricardo Cera, quien dejó las comodidades de dirigir fútbol en Bogotá para luchar por una causa más fuerte, sacar de los malos hábitos a los jóvenes de ese sector de Valledupar.
En entrevista con EL PILÓN, el entrenador valduparense contó lo duro que ha sido trabajar por esta causa, pero lo satisfactorio que le ha parecido.
¿Cómo llegó al barrio Divino Niño?











