EL PILÓN entrevistó a Francisco Barbosa, alto consejero presidencial para los Derechos Humanos con quien analizamos la situación de los líderes asesinados. El funcionario reveló detalles de una visita a Nabusimake, capital arhuaca, respondió preguntas sobre la situación de los kankuamos.
¿Qué fue lo que se realizó en Nabusimake, capital arhuaca?
Estuvimos conversando con el pueblo arhuaco sobre diferentes temas de derechos humanos que les compete, entre ellos la protección del territorio, los derechos culturales de estas comunidades en el marco de la protección que nosotros hacemos de estos pueblos ancestrales y por supuesto las particularidades que tienen que ver con lo relativo al derecho de la educación donde ellos además manifiestan todo su interés que se entienda la dimensión diferenciada de la educación que se imparte dentro de esas comunidades, fue un dialogo muy interesante muy fecundo que obviamente genera esta consejería en el marco de su trabajo de derechos humanos en todos los territorios del país.
¿Cómo hacer que esta iniciativa se materialice para que no se quede en un titular de prensa, en un registro o una fotografía una visita de tipo institucional?
He venido nueve veces al departamento del Cesar y he ido dos veces a Nabusimake. En un principio se han hecho esos diálogos sobre la base de esas preocupaciones que ya se destinaron 10 billones de pesos para los pueblos indígenas de todo el territorio nacional y nosotros lo que estamos haciendo es ver cómo vamos a intercambiar y ponerle prioridad a algunas de esas comunidades en algunos temas fundamentales desde el punto de vista de inversión.











