Un nuevo escándalo de posible corrupción policial sacude al departamento del Cesar. Esta vez por tres policías que mandaron a prisión tras ser señalados de permitir sexo, alcohol, prostitución y hasta tortura dentro de las instalaciones de la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía, donde laboraban como custodios en Valledupar.
Los involucrados son Sergio Antonio Mendoza Chiquillo, Edwin Calderón Vargas y Ellelvis Luis Alarcón Rivera, conocido como ‘El Guajiro’, quienes por más de cinco meses prestaron su servicio en el centro de reclusión de paso.
Todo inició por una información allegada a la Fiscalía que indicaba que en la URI, localizada en la calle 16 de la capital del Cesar, la mayoría de los policías recibían dinero a cambio de permitirle a los reclusos desarrollar acciones prohibidas como tener relaciones sexuales entre ellos mismos o con personas externas y obtener comodidades tales como alcohol, celulares, colchonetas, entre otras.











