En el año 2012, el Instituto de Medicina Legal advirtió sobre el crecimiento de la violencia contra niños y niñas, al registrarse un incremento del 3.5 y 5.2% año a año. En los últimos 10 años se presenta una tendencia hacia el aumento en la agresión de los niños y las niñas.
Estas cifras nacionales, con incidencia considerable en el Cesar, son confirmadas en el 2013 por el director de la seccional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar –ICBF-, al indicar que en el año anterior atendieron a 5.412 menores cesarenses por agresión física, psicológica y sexual.
De acuerdo con la información publicada por este diario, la mayoría de los casos de agresión contra menores de edad ocurre en zonas de extrema pobreza, convirtiéndose la falta de oportunidades y la carencia de afecto en los principales factores que amenazan la integridad de los niños.
