Un gran paso. Uno más de los tantos que ha dado en su historia el folclor vallenato. La declaración que acaba de hacer el Ministerio de Cultura a la música vallenato como patrimonio cultural e inmaterial de la Nación es el reconocimiento al gran legado de nuestros juglares, acordeoneros, compositores y músicos que en sus momentos han dejado su semilla en el camino de este hermoso folclor.
Este es un honor para el vallenato que exige mucho más de lo que se ha hecho hasta ahora. Es un compromiso que deben asumir todos los representantes del folclor que se ha metido en el corazón de todos los colombianos y ha llegado a todos los puntos cardinales de la tierra.
Como lo define la UNESCO, el patrimonio es el legado del pasado, el equipaje en el presente y la herencia que les dejaremos a las futuras generaciones para que puedan aprender, maravillarse y disfrutar de él. Por eso en Colombia, a través del Ministerio de Cultura con su Ley General de Cultura motiva y exalta el patrimonio cultural de la Nación que está constituido por los bienes materiales, las manifestaciones inmateriales, los productos y las representaciones de la cultura que son expresión de la nacionalidad colombiana, contando entre ellos la lengua castellana, las lenguas y dialectos de las comunidades indígenas, negras y creoles, la tradición, el conocimiento ancestral, el paisaje cultural, las costumbres y los hábitos, así como los bienes materiales de naturaleza mueble e inmueble a los que se les atribuye, entre otros, especial interés histórico, artístico, científico, estético o simbólico en ámbitos como el plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico o antropológico.
