Como ya lo habíamos registrado, para esta semana está anunciada una mesa técnica de trabajo con las comunidades, alcaldes, demás autoridades y distintos sectores para analizar los inconvenientes, y sus posibles soluciones, surgidos con la ejecución de las obras, otrora llamadas de la Ruta del Sol, que desde Puerto Salgar hasta Barrancabermeja y de esta hasta San Roque, en dos tramos, hoy se denominan Autopista Magdalena Medio y Autopista del Río Grande, que incluyen buena parte a lo largo de la geografía del departamento del Cesar. Lo particular es que las dos licitaciones las ganaron en franca lid el mismo consorcio de la colombiana KMA Construcciones y el Grupo Ortiz de España.
La otra que sí se sigue denominando Ruta del Sol, pues nunca fue afectada por el escándalo Odebrecht, es la Ruta del Sol 3, que finalmente después de pasar duras vicisitudes, como las de la quiebra después Conalvias, involucrada en la crisis de corrupción junto al grupo Nule, de la avenida 26 de Bogotá, y la parálisis de los trabajos en el segundo gobierno de Santos, finalmente quedó a cargo del consorciado italiano Impregilo, que viene adelantando obras de la doble calzada hasta El Carmen de Bolívar y Ciénaga.
Reiteramos la importancia de esa mesa técnica, pero de igual manera advertimos la necesidad de que ese mismo ejercicio se haga con otras obras de igual naturaleza en nuestra región, tales como la construcción de la segunda calzada de la vía La Paz- Valledupar y algunos tramos pendientes en la vía Cuatro Vientos- Agustín Codazzi (unos 14 kilómetros inconclusos).





