EDITORIAL

Una buena política

El de la construcción, en general, y la de vivienda, en particular, ha demostrado ser un sector líder por su dinámica en la economía interna y su capacidad de jalonar otros sectores. La semana pasada se concretó una afortunada coincidencia, que esperamos se traduzca en políticas y proyectos concretos en beneficio de todos los cesarenses […]

canal de WhatsApp

El de la construcción, en general, y la de vivienda, en particular, ha demostrado ser un sector líder por su dinámica en la economía interna y su capacidad de jalonar otros sectores.
La semana pasada se concretó una afortunada coincidencia, que esperamos se traduzca en políticas y proyectos concretos en beneficio de todos los cesarenses y los vallenatos, en particular. Se trata del anuncio de la Ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Beatriz Uribe Botero, de apoyar el objetivo de los mandatarios del Cesar, Luis Alberto Monsalvo Gnecco, y de Valledupar, Fredys Socarrás Reales, de construir unas treinta mil viviendas en los próximos cuatro años.
Teniendo en cuenta que el Cesar puede tener un millón de habitantes, aproximadamente, y su déficit de vivienda se estima en unas cien mil, según las cifras de la Caja de Compensación Comfacesar, se trata de una meta positiva y factible de lograr.
En Colombia, desde la época del gobierno de Misael Pastrana, bajo la asesoría de ese gran economista que fue Lauchlin Currie, esta actividad ha presentado una dinámica interesante y tiene resultados a la vista en materia de urbanismo y reducción del déficit de vivienda a lo largo y ancho del país, a pesar del malogrado sistema Upac.
La construcción de vivienda hala otros sectores, reiteramos, como son el del cemento, ladrillo, madera, pinturas, etc y tiene todas las características de sector líder, según varios estudiosos del desarrollo económico. Además es un gran generador de empleo de una capacitación que debe ser buena, pero no requiere mayor tecnificación.
El gobernador Monsalvo Gnecco, en reportaje a este diario, manifestó su interés de trabajar por la vivienda de interés social en los 25 municipios del departamento, con una meta inicial de 20 mil unidades habitacionales, es decir una cinco mil viviendas por año. Es un propósito razonable.
Ojalá, como bien lo advirtió la Ministra Uribe Botero, los alcaldes del Cesar, como lo viene auspiciando Comfacesar, hagan lo pertinente para habilitar terrenos urbanizables y en buenas condiciones y facilitar la construcción de proyectos de vivienda de interés social en cada uno de sus municipios. Esto representaría empleo, ingresos y vivienda digna para miles de familias a lo largo y ancho del departamento. En este sentido los arquitectos y constructores se deben convertir en veedores y divulgar los nombres de los alcaldes flojos en esta materia, para que la comunidad les pida cuentas.
En el caso de Valledupar, igualmente, es razonable una meta de 10 mil viviendas en cuatro años, a razón de 2.500 viviendas por año. Ojalá la administración piense en construir por lo menos la tercera para de estas en los 25 corregimientos de Valledupar y así desestimular la llegada de más familias a la ciudad. En los corregimientos, con vivienda digna y con buenos servicios públicos, muchos lo pensarán dos veces antes de venir a “aventurear” al casco urbano. Además, se lograr que esa mano de obra permanezca disponible para las labores agrícolas y  ganaderas.
Consideramos una política positiva estimular la construcción de vivienda y ojalá la misma se pueda concretar en las metas mencionadas, que son razonables a nuestro juicio, pero que dependen de la buena coordinación de los gobiernos nacional, departamental y municipal, y de estimular a los constructores interesados en proyectos de vivienda de interés social, que si bien no son los de mayores márgenes ayudan a cumplir con una loable política social y aportan a la tan cacareada responsabilidad social empresarial.

TE PUEDE INTERESAR