Los estudiantes de la Universidad Popular del Cesar que acuden a sus clases en la sede de Sabanas del Valle, son unas de las principales víctimas de las bandas delincuenciales que azotan el sector. Atracos a plena luz del día, y claro está en la noche, cuando la oscuridad es su cómplice, son los hechos que mantienen en alerta a todos los habitantes de los barrios aledaños a este claustro universitario.
Este es solo un ejemplo de los numerosos puntos donde ha aumentado la inseguridad en la ciudad. Si bien es cierto que los cuadrantes de la Policía Nacional pasaron de 14 a 28, y de alguna manera se agilizó la reacción de las autoridades para acudir cuando se les llame, pero no para prevenir un delito, también lo es que no es suficiente para disminuir los altos índices de hechos delictivos en Valledupar.
Por eso se recibe con optimismo el refuerzo que desde ayer llegó a la ciudad con un buen número de miembros de la Policía Militar, que depende del Ejército Nacional.
