Con la decisión del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de hacer la sustracción de 16 hectáreas en el área de reserva forestal donde se comenzó a construir el mirador con la figura de Santo Ecce Homo, patrono de Valledupar, ya no hay más excusas para que esta obra por fin se termine. Han pasado ocho años desde que salió a la luz pública la idea de hacer este monumento que pretende ser punto obligado de turismo en la ciudad.
Es una obra en la que han invertido recursos importantes, la cual hace parte de los 9.500 millones de pesos del leasing que firmó la Alcaldía de Valledupar con el Banco de Occidente para intervenir el parque lineal de Hurtado, incluido el mirador. Ya su ejecución está en un 75 por ciento y es poco lo que falta, por eso se aplaude la gestión para desenredar esta madeja que estaba enredada desde hace varios años por culpa de la mala planeación de la Administración Municipal para formular proyectos, que en este caso iniciaron en una zona donde no se debe construir por ser reserva forestal (cerro Coralito o también conocido como cerro de Las Antenas).
Hay que recordar que cuatro alcaldes vallenatos tuvieron algo que ver con la obra. Ciro Pupo, quien hizo la propuesta; Rubén Carvajal, quien comenzó la ejecución; Luis Fabián Fernández, quien pensó que la iba a inaugurar, pero Corpocesar la suspendió porque se dieron cuenta que estaba en zona de reserva forestal, y Fredy Socarrás, quien acaba de lograr la sustracción del área, y ojalá el alcalde que sí podrá inaugurarla y entregarla a los vallenatos y visitantes. Esta es una muestra de los desatinos de las administraciones municipales.
