En mayo pasado EL PILÓN hizo visible a través de una serie periodística el fenómeno social de las ‘tardeadas’ (fiestas de jóvenes con drogas, sexo y alcohol), que llamó la atención de autoridades y ciudadanía en general por la dimensión de estas reuniones que alteraban la tranquilidad de los barrios de Valledupar donde las organizaban, generalmente en zonas residenciales.
Han pasado seis meses desde que se conoció esta situación que generó desde consejos de seguridad hasta anuncios contundentes que aseguraban que habría extinción de dominio para los predios donde se realizan las llamadas ‘tardeadas’.
En el momento de las denuncias, entre mayo y junio, hubo varias acciones de las autoridades que dieron resultados, debido a que sellaron varios de los sitios donde acostumbraban hacer dichas fiestas. Sin embargo, el problema parece que pasó a la gaveta de los archivos porque estas ‘tardeadas’ siguen sin el control de las autoridades.
