El alma de la música vallenata está de luto. La muerte de Lorenzo Miguel Morales Herrera, uno de los últimos y auténticos juglares de nuestro folclor ha invadido de tristeza y dolor a los habitantes de esta región del país y a los amantes de esta música, en todo el mundo.
El acordeonero, músico e intérprete de la música vallenata, Lorenzo Morales, falleció ayer a los 97 años, víctimas de quebrantos de salud propios de su edad. Deja un legado inmenso para la música vallenata y para la música popular de Colombia y América Latina.
Paradójicamente el mundo lo conoció por “La Gota Fría”, la piqueria más famosa del vallenato, que compuso Emiliano Zuleta Baquero, el viejo Mile, para su contrincante eterno, que luego se convirtió en su compadre y amigo de toda la vida.
Nacido en Guacoche, un corregimiento de Valledupar, fue Moralito un hombre humilde y sencillo, un campesino que interpretaba el acordeón con un estilo propio; que además componía y cantaba sus propias canciones e improvisaba, al punto de ser considerado uno de los más grandes, entre los mejores, durante toda la historia de esta música centenaria.
Tenía una inteligencia natural, como bien lo describe el cantante y compositor Tomás Alfonso “Poncho” Zuleta.
Las respuestas de Morales, a la Gota Fría, son iguales de ingeniosas, con un fino e irónico humor, a la canción de Zuleta Baquero. Era autor de unos versos sencillos, una prosa limpia, y muy hábil para los paseos y los merengues, deja Moralito un legado inmenso para la música vallenata. Le cantó a la naturaleza, a sus amores, a sus amigos, y a esta región del país, que lo conoció en sus largas correrías que lo llevaron por distintos puntos de la Costa Atlántica, cuando no había medios adecuados de transporte y tocaba hacerlo en bestias.
Canciones como El Errante, La Primavera, La Carta Escrita, El Secreto, Carmen Bracho, Amparito, entre muchas otras, están desde hace rato consagradas como clásicos en el cancionero vallenato y popular colombiano.
Hoy, Valledupar, la Región Caribe y Colombia, despiden a uno de los últimos juglares de la música vallenata, pero también a un hombre bueno y sencillo, que supo alegrar el corazón de los colombianos, como bien lo describió el Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, encargado de entregarle la nota de estilo con la cual la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata le tributó un homenaje en abril de este año.
Con esta edición especial, dedicada a Lorenzo Miguel Morales Herrera, Moralito, EL PILÓN le quiere tributar, también, un sentido homenaje, un adiós de corazón a este hombre que tanta alegría nos brindó y que será, por siempre, un referente para el acordeón y la composición vallenata. Paz en la tumba de Moralito, que sin duda seguirá la piqueria en el cielo, con su amigo y compadre Emiliano Zuleta Baquero, el viejo Mile. Pa que se acabe la vaina…
Sentido Adiós a Lorenzo Morales
El alma de la música vallenata está de luto. La muerte de Lorenzo Miguel Morales Herrera, uno de los últimos y auténticos juglares de nuestro folclor ha invadido de tristeza y dolor a los habitantes de esta región del país y a los amantes de esta música, en todo el mundo. El acordeonero, músico e […]
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