Dos importantes eventos se realizaron esta semana en el Cesar, en Valledupar y Codazzi, respectivamente, relacionados con temas trascendentales para el futuro del sector agropecuario de la Región.
El primero de ellos sobre el complejo tema de la seguridad alimentaria, en desarrollo de la Semana de la Seguridad Alimentaria y Nutricional Siglo XXI, y el segundo con el lanzamiento del programa “Ganadería Colombiana Sostenible”.
En buena hora se vuelve a hablar en Colombia, y en particular en la región, sobre seguridad alimentaria, cuando hasta hace poco la tesis prevaleciente era que con una buena disposición de divisas (dólares), producto de la exportación generada por otros sectores, y un buen nivel de reservas se tenía un tipo de “seguridad” alimentaria, eran los tiempos de la moda de las tesis económicas neoliberales.
Ahora, se ha vuelto a las tesis de estructuralistas, inclusive de los cepalinos, partidarios de las políticas activas del estado encaminadas a reactivar los sectores económicos estratégicos, como es el sector agropecuario, para el Cesar y toda la Región Caribe.
La Costa Atlántica está en capacidad de producir una mayor cantidad de alimentos, abastecer a toda su población, con adecuados programas de promoción del empleo y hasta asistencia (subsidiada) a los sectores más pobres, y exportar a los mercados mundiales hoy demandando una mayor cantidad de alimentos para muchos sectores que están saliendo de la marginalidad y la pobreza y engrosando a los sectores medios, como está sucediendo en la China o en la India, para citar sólo dos casos.
Por supuesto, hablar de seguridad alimentaria implica un cambio en las políticas del sector primario; volver a hablar de reforma agraria integral, revisar esquemas como los de Agro Ingreso Seguro, que el sector requiere pero manejados con transparencia y con un acceso competitivo y claro a los mismos; crédito de fomento, en serio, vías de comunicación, infraestructura de almacenamiento y distribución, seguro y compra anticipada de cosechas, entre otros instrumentos económicos como los puesto en marcha por la Comunidad Económica Europea, que tienen un alto costos fiscal pero cumplen una gran función económica y social de garantizar, en serio, la seguridad alimentaria de las comunidades.
Ojalá que los sectores públicos involucrados, comenzando por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, y la misma Secretaría Departamental, entre otros, pasen de la teoría a la práctica y tengamos una nueva visión de la política agropecuaria, con un carácter más nacionalista, regional y social, que facilite ese gran objetivo de garantizar la seguridad alimentaria del país y de esta región. Colombia tiene todos los recursos para hacerlo, lo que nos falta es voluntad y decisión política, y gerencia de la cosa pública.
… Y Ganadería Sostenible Colombiana
En este mismo orden de ideas, debemos felicitar a la Federación Nacional de Ganaderos, al frente de cuya presidencia está el cesarense, el ingeniero José Félix Lafaurie, por el lanzamiento del programa “Ganadería Colombiana Sostenible”, que representa una moderna y futurista visión de la ganadería, para todo el país, con mayores criterios de respeto por el medio ambiente, y por la integración de la producción de especies maderables que, además, le sirven de refugio al ganado, principalmente en las épocas del verano, y ayuda a tener y conservar mejores pastos.
Es una buena estrategia que este programa se inicie con una fase piloto, en zonas específicas del país, incluyendo el Valle del Río Cesar, el bajo Magdalena, el Corredor del Roble Andino entre Boyacá y Santander, la eco-región cafetera y el pie de monte Llanero. A pesar de hablar de modernidad, es volver, de alguna manera, al viejo concepto de nuestros abuelos que reconocían la importancia de los bosques.
Este programa requiere y merece la mayor atención del gobierno nacional, por cuanto abre nuevos horizontes para la industria ganadera, en general, y de doble propósito, con tecnologías y modos de producción que buscan una mayor productividad y una mayor competitividad del sector, que tiene que enfrentar agresivos mercados internacionales, caracterizados por los subsidios oficiales de los países más poderosos que si tiene unas políticas serias y sostenibles de protección para el sector primario, encaminadas ellas sí a mantener una verdadera seguridad alimentaria.
En buena hora, insistimos, se vuelve a hablar, así con propiedad y sentido de futuro de agricultura y ganadería en el Cesar, que por muchos años ha estado obnubilado por la riqueza carbonífera olvidando el gran potencial que tiene en los dos primeros: la agricultura y la ganadería.
