La Comisión Regional de Competitividad del Cesar se instaló el 17 de agosto del año 2007, como resultado de un acuerdo de voluntades, avalado por el Ministerio de Industria de Comercio y Turismo, como un organismo que tiene como fin validar, discutir y promover iniciativas y proyectos que potencien el desarrollo del Departamento y lo articulen con la Política de Productividad y Competitividad de la Presidencia de la República, y el diseño e implementación del Plan Regional de Competitividad del Cesar. Esta comisión tiene una ruta clara para su trabajo, como son los frentes relacionados con recursos humanos, ciencia y tecnología, infraestructura, finanzas, gestión empresarial, medio ambiente, fortaleza económica, internacionalización y gobiernos e instituciones.
A propósito de que el Cesar ha sido cuestionado en las última semanas por ocupar los últimos puestos en varios de estos frentes, EL PILÓN destaca hoy que el Departamento también se raja en competitividad, tal como lo documentó el Observatorio del Caribe Colombiano en su estudio denominado ‘Indicador Global de Competitividad de las ciudades del Caribe Colombiano’, en el que Valledupar, capital que abarca más del 45% de la población del Cesar, ocupa el antepenúltimo puesto en competitividad, con el 15.1%, superando sólo a Sincelejo y Riohacha, lo cual ratifica el rezago del Cesar en este tema. Este estudio fue hecho entre 22 ciudades colombianas.
Esta noticia no es nueva. Es un diagnóstico ampliamente difundido. Lo que preocupa hoy es el papel que cumple esta Comisión de Competitividad que es presidida en su Junta Directiva por el gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo, y dirigida por el empresario Alberto Montoya, que debe articular todos los frentes que lleven al departamento a tener mejores condiciones para afrontar las exigencias de la globalización.
