El trabajo de sólo 24 mujeres, hace posible que 50 niños y niñas de familias pobres de Valledupar tengan una mejor vida. ¿Qué pasaría si ese número de mujeres altruistas y comprometidas se duplica? Habría más infantes beneficiados.
Ese es el llamado que hace EL PILÓN a las mujeres vallenatas y cesarenses para que apoyen esta noble causa y se unan al trabajo que realizan las Damas Rosadas, seccional Cesar, justo ahora cuando el voluntariado cumple 50 años de labor constante, inquebrantable y persistente,
Se necesitan más manos, más sonrisas y miradas que hagan sentir importantes a los menores más desfavorecidos, que en los últimos 30 años han recibido los beneficios del Centro Nutricional que funciona en el interior del Hospital Rosario Pumarejo de López.
