Según voces de los expertos, el proceso relacionado con la revisión y actualización del Plan de Ordenamiento Territorial de Valledupar, POT, ha pasado por una serie de inconvenientes que dejan muchas dudas sobre la seriedad y fundamentación que este debería tener.
Tal como lo afirman miembros de la veeduría del contrato, suscrito para ese fin entre la Alcaldía de Valledupar y la Universidad del Magdalena, las cosas no marchan bien. Dicen que ha habido incumplimiento en muchos aspectos, en especial en la mayoría de los plazos establecidos para el desarrollo de cada componente del proceso.
Son muchas las inquietudes surgidas frente al ritmo de los avances de dicho proceso. Es preciso señalar que el contrato fue establecido por un monto de tres mil millones de pesos, de los cuales se giró un anticipo del 50 por ciento del valor total, es decir, de mil quinientos millones de pesos, pero, según versiones de algunos veedores, tal parece que en el momento se presenta una desfinanciación para cubrir los gastos requeridos hasta la fecha, por ello se han presentado dificultades para el cumplimiento ideal de todo lo planificado.





